Romeo

Ya era hora de que os presentara a mi niño!!

Ya tiene una semanita conmigo y la verdad es que está bastante mejor.

El jueves pasado me quedé a dormir en casa de Rebeca, y fuimos a pasear a PePa (su perra) de repente escuchamos unos maullidos, y vimos un gato abandonado no más grande que la palma de mi mano. Nos dio tanta pena que decidimos llevarnoslo a casa, y como ella ya tiene un perro y un gato dije que me lo quedaba yo.

Al día siguiente nos fuimos al veterinario, y nos dijo que tenía una infección en los ojitos, y nada unas gotitas, y a correr!

Aquí os dejo la fotito para que veais que bonito es mi romy.

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Escrito por: Sonia [SuperSonit] el 25 abril, 2007, a las 22:49 | Articulo | 13 comentarios
Six Feet Under
No he podido resistirme a dedicarle una entrada a una de mis series favoritas aprovechando que la están reponiendo.

La descubrí hace un par de años, cuando iba a casa los fines de semana y me quedaba el sábado con mi madre, ella me ponía una serie "muy rara" que le encantaba. No le cogía el hilo, pero empecé a engancharme y poco después bajé toda la serie (incluída la 5ª en VO) Me la tragué enterita en un mes, y además de estar totalmente flipada por el guión (su creador es el guionista de American Beauty), me terminé de enamorar de ella en su último episodio, en sus últimos 5 minutos, porque creo que constituyen una de las cimas más absolutas de la historia de la televisión, indudablemente el mejor final que he visto hasta ahora.

Una serie que, con el trasfondo de la muerte, habla de la vida; que coloca en boca de sus personajes verdades que muchos ni se atreverían a plantearse; que corta de raíz creencias sociales absurdas y desfasadas; que se revela contra los cimientos de la misma de la existencia para demostrar lo equivocados que están muchos al criticar determinadas actitudes; y, sobre todo, que desprecia, con tanta inteligencia y de forma tan sutil, a todos los estúpidos que insisten en ser infelices y en hacer infelices a los demás.

Debería de ser una serie de visión obligatoria, y que la gente comprendiera el mensaje que encierran sus maravillosas cinco temporadas: vive, deja vivir y disfruta de la vida porque tú, como yo, un día te morirás. Y nada ni nadie puede ni podrá jamás cambiar eso.

Para quien ya la haya disfrutado (o para quien le gusten los spoilers...) aquí dejo esos últimos minutos de los que hablaba, que a mí, siguen dejandome sin palabras. Y si no la has visto ya sabes, de lunes a jueves en la 2 a las 00.00.

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Escrito por: Sonia [SuperSonit] el 19 abril, 2007, a las 0:17 | Articulo | 5 comentarios
Poema número 20
Me gusta leer, y aunque no siempre tengo tiempo ni ganas para sumergirme en un libro, es una de las cosas que más me hacen disfrutar. Será porque tengo mi casa repleta de libros, o porque mi madre cuando era pequeña me idiotizaba con cuentos de "La Media Lunita". Después llegó el Barco de Vapor (con La Bruja Mon, mi primer libro "serio"), todos los libros de Los cinco que mis hermanos habían recopilado entre cumpleaños y fiestas. Los libros obligatorios del cole (¿Quién no ha leido El diario de Ana Frank? ¿Quien no ha sufrido con Valle-Inclán o ha terminado odiando a Savater con su Política para Amador? ), los voluntarios que subían puntos en la clase de lengua (que curiosamente no me costaba trabajo leer)... e incluso los libros de "dificil" lectura que me regala mi buen amigo Fran (vease El dardo en la palabra o su última adquisición Vademecum del optimista).

La casa de los espíritus y Paula (lo que lloré con Paula!!!) de Isabel Allende, El médico de Noah Gordon, Los pilares de la Tierra y En el blanco (Ken Follet), Un milagro en equilibrio y De todo lo visible y lo invisible (Lucía Etxebarria), La sombra del viento (Carlos Ruiz Zafón), o todo Harry Potter (sí, no pude resistirme al boom, y soy supermegafan!!) ... Son de los últimos libros que he leído (que recuerde).

Pero será por la adversión que le cogí en el instituto a los libros de literatura clásica (esos que me costaban medio riñón leer, mientras otros los devoraba) que nunca me he cogido uno de ellos que no fuera obligado. Bueno sí, cogí El retrato de Dorian Gray (que no sé si se puede considerar literatura clásica) pero fue porque Manolo se puso pesadito y me picó el gusanillo... Y nada anoche a Rebeca (alias Pili) le dió un ataque de recomendarme libros y me dejó toda la literatura clásica que tenía a mano... Empecé por Un tranvía llamado deseo pero antes me obligó a leer un poema de Pablo Neruda, de su libro 20 poemas de amor y una canción desesperada. Me pasé una hora releyendolo y aunque me pareció fatal que me spoiloteara el libro (ya que es el último poema xDD) me pareció francamente precioso.

El motivo de este post era el poema, pero bueno ya sabeis que me enrollo, me enrollo...

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: "La noche esta estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.



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Escrito por: Sonia [SuperSonit] el 11 abril, 2007, a las 20:22 | Articulo | 5 comentarios