Me gusta leer, y aunque no siempre tengo tiempo ni ganas para sumergirme en un libro, es una de las cosas que más me hacen disfrutar. Será porque tengo mi casa repleta de libros, o porque mi madre cuando era pequeña me idiotizaba con cuentos de
"La Media Lunita". Después llegó el
Barco de Vapor (con
La Bruja Mon, mi primer libro "serio"), todos los libros de
Los cinco que mis hermanos habían recopilado entre cumpleaños y fiestas. Los libros obligatorios del cole (¿Quién no ha leido
El diario de Ana Frank? ¿Quien no ha sufrido con Valle-Inclán o ha terminado odiando a Savater con su
Política para Amador? ), los voluntarios que subían puntos en la clase de lengua (que curiosamente no me costaba trabajo leer)... e incluso los libros de "dificil" lectura que me regala mi buen amigo Fran (vease
El dardo en la palabra o su última adquisición
Vademecum del optimista).
La casa de los espíritus y
Paula (lo que lloré con Paula!!!) de
Isabel Allende,
El médico de Noah Gordon,
Los pilares de la Tierra y
En el blanco (Ken Follet),
Un milagro en equilibrio y
De todo lo visible y lo invisible (
Lucía Etxebarria),
La sombra del viento (Carlos Ruiz Zafón), o todo
Harry Potter (sí, no pude resistirme al boom, y soy supermegafan!!) ... Son de los últimos libros que he leído (que recuerde).
Pero será por la adversión que le cogí en el instituto a los libros de literatura clásica (esos que me costaban medio riñón leer, mientras otros los devoraba) que nunca me he cogido uno de ellos que no fuera obligado. Bueno sí, cogí
El retrato de Dorian Gray (que no sé si se puede considerar literatura clásica) pero fue porque Manolo se puso pesadito y me picó el gusanillo... Y nada anoche a Rebeca (alias Pili) le dió un ataque de recomendarme libros y me dejó toda la literatura clásica que tenía a mano... Empecé por
Un tranvía llamado deseo pero antes me obligó a leer un poema de Pablo Neruda, de su libro
20 poemas de amor y una canción desesperada. Me pasé una hora releyendolo y aunque me pareció fatal que me spoiloteara el libro (ya que es el último poema xDD) me pareció francamente precioso.
El motivo de este post era el poema, pero bueno ya sabeis que me enrollo, me enrollo...
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: "La noche esta estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.